Hace tiempo participé en una discusión acerca de la necesidad de que existan los lectores para que podamos hablar de “literatura”. Mi postura, que sigo manteniendo mientras no aparezcan mejores argumentos, es que “literatura” es aquello que los lectores digan que es literatura. No existe un “gran escritor” ignorado, porque la grandeza o la pequeñez de un escritor está en manos de sus lectores. Y así, un escritor (o mejor, su obra) puede ser grande en un país y no serlo en otro, clásico en una época y no en otra. No hay nada que podamos llamar espectacular sin espectadores que lo certifiquen. Y no hay ningún Alto Tribunal Literario que decide qué obras son geniales –aunque no lo sepa nadie- y qué obras son basura –aunque el público las compre y las lea.
No tiene sentido hablar de “genio ignorado”, porque la palabra “genio” no existe en abstracto. El genio lo es respecto a una época, a una cultura, a un contexto, a unos lectores en el caso de la literatura. Sin ellos, el "gran escritor” no es más que una entelequia, un fantasma que agitan de vez en cuando ciertos críticos para reclamar la pureza perdida (su particular pureza) del arte. Pero el arte es una construcción humana: los valores artísticos no son eternas ideas platónicas, sino que dependen siempre de los humanos que los valoran, sus intereses y sus cambiantes puntos de vista.

Tu postura es lógica y la comparto, pero ¿Los sentimientos personales valen? Te diré, mi primera poesía que conservo es de cuando tenía 8 años, desde entonces he escrito miles de ellas, yo siempre me sentí Poeta. Hasta ahora no las he publicado, ¿realmente soy Poeta? ¿mis poesías son literatura si no tienen lectores? o ¿solo son una pataleta sentimenttal? Por cierto si fuesen geniales ya las habria publicado, de todas formas quiero preparar un libro de poesías para el año que viene aunque sean para cuatro amigos poetas que todavia los hay.
ResponderEliminarYo creo que la escritura es fundamentalmente una comunicación entre escritor y lector. Sin eso, estamos como hablando solos, como oyéndonos a nosotros mismos. Como ensayo está bien (siendo la escritura una comunicación asíncrona, en la que el emisor y el receptor no se encuentran en el mismo plano temporal), pero yo pienso que sin lectores no podemos hablar estrictamente de literatura. Así que adelante con ese libro.
ResponderEliminarSi te he entendido bien, tú ves la literatura como otros ven a los amores platónicos. O sea, lo que siento por esa persona que no sabe ni que existo, ¿es menos intenso, menos apasionado, es menor amor, porque no es correspondido?
ResponderEliminarPara mí la literatura es un acto de amor, como todo acto de creación. Vale que aunque no he publicado hay personas que han leído lo que escribo y han opinado (casi siempre muy bien) de mi prosa, así que según tu teoría soy escritora, porque tengo lectores. Pues según mi punto de vista, soy escritora porque necesito escribir tanto como respirar, y esto es así desde que tenía diez años, rebosaba de amor y deseaba crear y compartir.
Entiendo tu postura, pero sigo creyendo que la comunicación puede existir entre una sola persona, y que uno es escritor y lector al mismo tiempo, y que su opinión también cuenta. Que es como hablar solos, bueno, ¿quién no habla solo? La cuestión es: ¿cuántas personas están escuchándonos cuando creemos que no nos oye nadie?
Interesante tu comentario, Bea. Pero yo creo que incluso con nuestros escritos más íntimos, secretamente esperamos que alguien algún día pueda llegar a leerlos y a disfrutar con ellos.
ResponderEliminarPues eso, que somos escritores todo el tiempo. Porque tarde o temprano aparece el primer lector, hacemos literatura cada vez que nos sentamos a escribir.
ResponderEliminarFelicidades por tu blog, Magnus, está creciendo, cada vez tienes más seguidores. Está claro, lo bueno no puede permanecer oculto eternamente.
Besos
Al menos, siempre hay un lector, que es uno mismo, pues no sólo nos escuchan los demás cuando hablamos, también nos escuchamos nosotros mismos...
ResponderEliminarAsí, que si escribimos, al menos alguien nos lee, al menos nos lee uno, uno mismo...
Los valores y los intereses culturales, cambian según cada cultura y cada época, por eso muchos autores fueron leídos, conocidos, y famosos, y tristemente para ellos, póstumamente...
Pero aún así, para mí, y siendo tan inculto literariamente, sin embargo, hay algo que define a los buenos escritores, y es que son trascendentes, trascendentes en el sentido de que cualquiera, cualquier persona de cualquier época, puede leerlos, y sentir que algo le es transmitido...
Al final, yo también creo que ningún escritor o poeta, es verdaderamente original, todos nos copiamos y nos plagiamos, pero en el sentido de las cosas que siempre hacen vibrar al ser humano: ¡Sus pasiones!
O sea, que nos repetimos, y sólo cambian las maneras...
Un escritor es trascendente, si despierta las conciencias adormecidas... Y valga para ello, y para nuestro tiempo presente, mi escrito: "La Pastillita..."
http://www.slideshare.net/fcerong/la-pastillita