Noticia de interés para todos aquellos que han buscado (sin éxito, evidentemente) alguna obra de William Jonas Barkley por las bibliotecas o por Google: Magnus Ingaldsen en persona acaba de confesar la impostura. Incapaz de hacer valer sus pensamientos por él mismo, inventó el personaje de Barkley, una ficción dentro de otra ficción: un escritor agudo, irónico, inteligente, algo que él mismo nunca podrá llegar a ser. William Barkley no existe, o nunca existió, o existe como Magnus Ingaldsen (que tampoco existe), o quizá vive en sus lectores, como el resto de autores antiguos. No lo sabremos a ciencia cierta. Para solicitar el perdón de sus seguidores por este juego de identidades sin sentido, aquí van las últimas citas de tan evanescente autor:
"Si no entiende mis silencios, dudo que pueda entender mis palabras..."
"La conducta de los niños es un cinco por ciento herencia, un cinco por ciento educación, y un noventa por ciento lo que les da la gana".
"A mis lectores les tengo mucho respeto. Mi mujer me lee gratis, y lo hace por puro amor. Pero ellos pagan por mis libros, sin conocerme de nada. Los lectores, de alguna manera, me han hecho lo que soy".
"Llega una edad en que eres demasiado viejo para empezar ciertas cosas, y demasiado joven para abandonar otras. La sabiduría consiste en saber cuáles pertenecen a cada categoría".
"Lo de ser escritor no me viene de familia. Mis padres consideraban que inventar historias era un modo como cualquier otro de vivir del engaño. Ellos querían que fuera un hombre decente".
"Hay que abrir muchas ostras para encontrar una perla. Como hay que leer muchos libros para encontrar una obra maestra. Pero no desprecio el resto; como las ostras sin perla, en cierto modo son comestibles".
"Los libros no me han hecho más listo. Pero me han descubierto lo ignorante que soy".
"Si he de ser sincero, las mejores páginas del libro de mi vida las ha escrito mi mujer. Yo, si acaso, sólo alcanzo a redactar prólogos y epílogos."
"Para quien lleva el veneno de la literatura en la sangre, la realidad está llena de pistas que le apuntan hacia una historia de ficción".
"La lechuza de la sabiduría emprende el vuelo al atardecer; pero las Musas de la literatura emprenden el vuelo cuando les da la gana".
"Paradójicamente, la adversidad alimenta la imaginación. Si la vida fuera perfecta, no echaríamos de menos la literatura".
"Los escritores somos una raza insaciable: incluso después de haber muerto, continuamos compitiendo por los lectores".
"Ya que me lo pregunta, moriría por un ideal. Idealmente, esto es".
"Mi biblioteca es un almacén de sueños. Por eso procuro tenerla siempre bien surtida".


