domingo, 5 de junio de 2011

Animación lectora



   Los que nos dedicamos a la enseñanza le solemos dar muchas vueltas al tema de la “animación lectora”. ¿Cómo hacer que los niños lean? ¿Cómo conseguir que lo que es una obligación se convierta en un placer, qué varita mágica es capaz de lograr esa “iluminación” que marca a una persona seguramente para toda su vida? En mi caso, ese momento está muy definido. Supe que leer no sólo servía para aprender cosas en la escuela gracias a un libro: “Un susto para los Siete Secretos”, de la escritora inglesa Enid Blyton. A mis diez años, ese libro, regalo de una tía, me sumergió en un universo paralelo, excitante, maravilloso y, además, para mí solo. ¡Qué más se podía pedir! Empecé a pedir libros de Enid Blyton para Reyes, para los santos y para los cumpleaños. Ahorraba para comprar novelas de “los Cinco”, y las intercambiaba con compañeros de clase, adictos como yo a las peripecias de unos niños que eran como a nosotros nos hubiera gustado ser.
    De Blyton pasamos luego a nuevos autores y temas,  y empezamos a mirar con otros ojos la asignatura de Literatura Española y Universal; algunos hasta nos animamos a escribir historias por nuestra cuenta. Pero ella tuvo la culpa de todo. Además, supongo que el mío no habrá sido un caso aislado, teniendo en cuenta que vendió más de 600 millones de libros en todo el mundo. En nuestro país, Enid Blyton vino de la mano de Editorial Molino. Mi agradecimiento infinito a las dos.

10 comentarios:

  1. Esos libros yo los leí en la biblioteca de mi escuela en Huélago(Granada), desde luego aprendí a soñar historias con ellos.

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  2. Y las merendolas que se pegaban los protagonistas... Para algunos, esa fue nuestra infancia paralela. Estoy de acuerdo contigo, Antonio, con ellos aprendí también a soñar historias.

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  3. Creo que todos nos aficionamos a la lectura a partir de libros como los que señalas. Sin "Los cinco" de Enid Blyton o los libros de Emilio Salgari por poner un ejemplo, posiblemente no seríamos los mismos. Bueno, eso creo yo.

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  4. Coincido contigo, Anita, sin lectura no seríamos los mismos. Y quizá hoy lo más parecido que podamos encontrar sea "Harry Potter".

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  5. A mi me encantaban Los Cinco, cuando empecé a leer los libros, también comencé de forma paralela otra colección: Los Hollister de Jerry West. Os suenan?. Eran muy similares, aventuras y misterios.

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  6. Sí, eran más o menos de la misma época. Pero a nosotros nos parecía una infidelidad pasarnos a los Hollister, siendo devotos de los Cinco. Y como ya los conocíamos, eran como de la familia...

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  7. Los siete. Creo que me los leí todos y los de los cinco también.

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  8. Los libros de Los Cinco pasaron por las manos de mis tías antes de llegar a mis manos. Fueron como mi biblia. La primera novela que escribí, cuando tenía doce años, no habría llegado a existir nunca sin Jorge, su perro Tim y sus tres primos.
    Creo que todos venimos de más o menos la misma época y hemos bebido de las mismas fuentes...

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  9. Los cinco los veía en una serie que daban en la tele sobre sus aventuras.En lectura fuí una "masoka"prematura.Empecé con los libros de lectura obligada en mi colegio:El Lazarillo de Tormes,Don Quijote,Platero y yo,etc.etc.Sinceramente...¡¡¡Me encantaron!! Aparte las novelas de Jazmín de mamá,las del oeste de papá,los tebeos de Mortadelo,Zipi,Zape y todo lo que leían mis hermanos mayores.A todos ellos y mis profesores de literatura...mi agradecimiento.Ana Maria(Tengo que poner anónimo porque no me deja identificarme.Tendrás que hablar con los "seguratas"del Blog) :-)

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  10. Gracias por tu visita y tu comentario, Ana María. Tendrás que reconocer que lo tuyo con las lecturas del colegio no es muy normal, por eso yo agradezco que la Blyton fuera una alternativa... Leer a los Cinco no era obligatorio, sino un premio. Nunca vi la serie, quería que permanecieran en mi memoria como yo los conocí y los imaginé. Un saludo.

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