miércoles, 29 de febrero de 2012

El mundo del libro se merece un Oscar



  La idea me la dieron las ceremonias de los Goya y de los Oscars de este año. Especialmente la gala española, imitadora sin rubor de la americana, sirve para dar a nuestro cine un “glamour” y una “clase” que ayude a vender mejor nuestras subvencionadas películas. El mundo del libro, en cambio, no ha llegado todavía a elaborar un espectáculo parecido que sirva de escaparate global al panorama literario de nuestro país. Se pueden establecer ciertos paralelismos con los premios de la revista “Qué Leer” (reconocimiento dentro del sector, por ejemplo), aunque sin la cobertura mediática de acontecimientos como el Premio Planeta. ¿No se podrían aunar esfuerzos y crear una gran “noche del libro” con toda la parafernalia propia de tales actos?

  La idea, pienso yo, no es tan descabellada. Si la “industria” cinematográfica facturaba en 2011 menos de 100 millones de euros, el sector del libro (cifras de 2010) lo hizo por valor de 2.890,8 millones de euros, casi treinta veces más. Esa superioridad no se traduce, sin embargo, en presencia mediática, algo que con esa “gran gala del libro” se podría empezar a corregir. Aquí va mi propuesta:

- Los premios. Yo sugiero el busto de un escritor ya fallecido, muy conocido, Premio Nobel, y de facciones fácilmente identificables en una estatuilla. Sí, podríamos llamarlos “Premios Cela”. Por ejemplo.
- Las categorías: Aquí la imaginación puede volar libremente. Desde la típica división en géneros, a premios al mejor autor novel, al libro mejor editado o a la mejor carrera literaria.
- Los organizadores. Al modo del cine, se puede crear una “Academia del libro” en la que estén presentes autores, editoriales, libreros… De modo que se garantice la profesionalidad y la seriedad de los galardones.
- La gala. Contra lo que pudiera parecer a primera vista, los escritores darían buen juego en un espectáculo de este tipo. Suelen ser ingeniosos y brillantes (por algo son maestros de la palabra) y muchos de ellos, embutidos en un smoking o un traje de noche, entran de lleno dentro de la categoría de “gente guapa”. La cuestión es ponerse. Booktrailers para presentar los libros de las candidaturas, un monólogo de Pérez-Reverte, José Mota imitando a Eduardo Punset, y la elegancia de, qué se yo, Carmen Posadas, entregando el Cela a la mejor novela negra.
   Que empiece el espectáculo.

domingo, 12 de febrero de 2012

La generación Kindle


Como un intento de confirmar empíricamente mis predicciones en el anterior post, entré ayer en la web española de Amazon. Cual no sería mi sorpresa (no me considero especialmente dotado como profeta) cuando vi la lista de los 10 libros más vendidos en español para Kindle, el lector electrónico de la librería americana. Si exceptuamos la novela que ocupaba el décimo lugar, el best-seller americano “Criadas y señoras”, de Kathryn Stockett, el resto se trataba de autores españoles que habían apostado fuerte por el libro digital. Empezando por el que podíamos considerar el “ideólogo” del grupo, Juan Gómez Jurado, que sorprendió a todos, tras su debate en Twitter con Alejandro Sanz poniendo sus libros a la venta en formato digital por 1 euro en la web de la ONG “Save the Children”. Más tarde, su artículo “La piratería no existe” supuso una valiente apuesta por el papel del autor y el precio razonable de los libros, algo que es posible en Internet.

   Junto al autor de “Espía de Dios” y “El emblema del traidor” figuraban en la lista Antonia J. Corrales y su novela “En un rincón del alma”, la venezolana Blanca Miosi y “El manuscrito 1. El secreto”, “Realidad aumentada”, del pediatra Bruno Nievas, “La casa de enfrente”, de Esteban Navarro Soriano (a quien debo la etiqueta de “generación Kindle”), junto a Megan Maxwell y “Olvidé olvidarte”. A ellos hay que añadir autores como la valenciana Marta Querol Benèch y su libro “El final del Ave Fénix”, Armando Rodera Blasco y “El enigma de los vencidos”, y Fernando Trujillo Sanz, autor con larga trayectoria en el mundo del libro digital. Todos ellos a unos precios que hacen innecesaria la piratería. Me dejo sin duda a más de uno en el tintero, circunstancia que espero me sea perdonada por los afectados. Los mencionados aquí presentan trayectorias literarias distintas: están los que fueron best-sellers en papel, los que combinan ambos formatos y los que empezaron directamente con Amazon. (A algunos de ellos, por cierto, el éxito les ha valido para que Ediciones B los eligiera para editarles su libro también en formato de bolsillo).
   
    En común tienen todos la audacia para haberse lanzado al proceloso mundo del formato digital (donde el escritor ha de ser autor, editor, vendedor y publicista de su propia obra), una familiaridad con las redes sociales y los blogs, de la que doy personalmente fe, y una calidad literaria fuera de toda duda. Desde este humilde blog os animo a leerlos. Yo, de momento, ya les debo mis próximas reseñas a los autores de la “generación Kindle”.