miércoles, 6 de julio de 2011

A la caza del lector


   Es de conocimiento general que el mundo nunca ha andado escaso de escritores. De hecho, el de Historia de la Literatura era uno de los manuales más gruesos del bachillerato; algún profesor nos llegó a decir que el oficio de escritor era el segundo más antiguo del mundo (siempre se negó a decirnos cuál era el primero). Así justificaba que nos tuviéramos que aprender decenas y decenas de nombres y fechas de nacimiento y muerte, títulos de libros, corrientes literarias e incluso algunos textos de memoria. La asignatura no incitaba a la lectura, sino a la sacralización de una actividad: la de escritor. Ser autor literario había sido siempre un trabajo especial, tocado por las Musas y digno de aparecer en estatuas, cuadros y libros de bachillerato.
    Pero hoy, a lo que parece, de lo que andamos muy escasos no es de escritores (hay casi más que futbolistas, que ya es decir), y eso que no existe un “Operación Triunfo” de la literatura… Lo que falta de verdad son lectores. Hay producto, pero no hay clientela. Se han pasado a la televisión, a Internet, a las consolas, y han dejado los libros en las estanterías. Los escritores y las editoriales andan buscando lectores como los cerdos (con perdón) buscan las trufas: hasta debajo de los árboles. Los escritores se han lanzado furibundos a la caza del lector: en los blogs, en Facebook, en Twitter, en las conversaciones privadas… cualquiera puede ser un lector potencial. Y al lector hay que atraparlo y no dejarlo marchar: “Mis lectores”, dicen algunos, paladeando al máximo el posesivo. “Que nadie me los quite”, parecen decir.
    Así que no es de extrañar que, cuando mi hijo mayor me comentó que le habían regalado “un lector”, tardase un tiempo en darme cuenta de que se trataba de un aparato electrónico. Los lectores, hoy en día, no están como para ir regalándolos por ahí.

14 comentarios:

  1. Muy bueno, Magnus; en tu línea.
    A la caza y captura de lectores; ¿alguien me presta un anzuelo?

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Toda la razón, los escritores tenemos que ir poniendo trampas para superar la atención que pide la tele.

    ResponderEliminar
  3. Precisamente porque los escritores han salido de hasta debajo de las piedras el lector se ha vuelto mas exigente. Hay mucha basura circulando por ahi.
    Yo espero que cuando lea: "No todos morireis sea lo mas objetiva posible" (aunque sea para mi misma) porque se que voy a estar muy condicionada por el carisma personal del autor.

    ResponderEliminar
  4. Así parece que van los escritores, Jordi. Con el anzuelo preparado. Por eso dicen de tal libro que "engancha"...
    J.J., lo de las "trampas" es otra imagen válida. Hay que hacer "caer" a la gente en la trampa de comprar -y leer- un libro. A mí, desde luego, hay unos cuantos libros que me han "atrapado".
    Espero que seas objetiva, Isabel. Si un libro no te gusta, no te gusta. Ojalá fuera verdad lo del "carisma" y lograra transmitirlo a la novela. Pero en el libro, son los personajes y la trama los que tienen que ir arrastrando al lector. Espero que sea así.
    Muchas gracias por vuestra visita y vuestros comentarios. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Estoy de acuerdo con Isabel: hay mucha basura circulando por ahí.
    Soy una lectora muy exigente; leo cualquier género, pero no leo cualquier libro. Escritores hay a millones, pero buenos escritores, de los que tienen talento, de los que te enamoran desde la primera frase, de los que te emocionan con sus historias y con su prosa... Ah, de ésos no hay tantos, Magnus. O no los encuentras en las librerías.
    Una lástima.
    O no. Porque afortunadamente existen los blogs, y facebook, modos de conocer a buenos escritores.
    Y yo empiezo a sentirme una lectora satisfecha.

    ResponderEliminar
  6. ¿Por Favor, se dice corriente literaria o literario?

    ResponderEliminar
  7. El gran problema es que el libro se ha convertido en un artículo de regalo. La gran mayoría de la gente no compra libros para leerlos, sino para regalarlos. Y claro, cuando vas a regalar algo quieres ir sobre seguro, motivo por el que los libros de moda se venden tan bien.
    Se avecinan cambios, estamos en la era de la velocidad y la información al instante. El uso de las redes sociales tiene la intención de transformar la literatura como la conocemos hoy día.
    ¿Resistiremos?
    PD Pasadme lectores a mi tb, porfa...

    ResponderEliminar
  8. Hafid: se dice corriente literaria, porque la palabra "corriente", como nombre, es femenino.

    Estoy de acuerdo al cien por cien contigo, Benito. El libro es un artículo de regalo, un símbolo cultural con el que quedas bien si lo regalas. El modelo editorial está cambiando, es cierto; lo que no sabemos es cuánto tardará y cómo quedará al final el panorama. La buena literatura resistirá, creo yo. Un saludo.

    ResponderEliminar
  9. ¡Genial! Así es, estoy convencida de que hay más escritores que lectores, o será porque yo escribo, no lo sé. Lo de "la caza del lector" es una tortura para el autor, la peor de las competencias. Dicen que si un libro es bueno se defiende solo... Qué más quisiera yo.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes razón, Mercedes. Si los libros se vendieran solos, sólo sería cuestión de imprimirlos y esperar a que la gente se pasara a comprarlos. Pero el caso es que los lectores tienen muchas más alternativas (y menos dinero, también). Así que la cosa es bastante más complicada...

      Eliminar
  10. El problema básico y principal de esto es que cada día la gente lee menos. Hasta los ávidos lectores, que se empapaban de libros, han bajado su ritmo de lectura. ¿Por qué? La vida frenética que llevamos, la gran oferta literaria que nos hace dudar, la poca difusión que se le da a los libros en los medios de comunicación...
    Yo escribo. Bien o mal, depende de los ojos que lo lean, puesto que esto siempre será un concepto subjetivo. Y tengo lectores (pocos, para qué mentir)
    Pero me queda el consuelo de que "mis lectores" son incondicionales, y van a leer todo lo que escriba. Y luego me machacarán si lo hago mal, pero para eso están: para hacerme saber si les gusta o no lo que hago, y encarrilarme por el camino correcto.
    Un saludín.

    ResponderEliminar
  11. Lo que tú has encontrado, Violeta, es un "nicho" (qué palabra más fea para designar "un sector del mercado"...) y eso tampoco es fácil. Cada escritor tiene sus lectores potenciales, que seguro que están ahí fuera, pero el caso es conectar con ellos, y además conseguir que contagien a otros. Así que enhorabuena por los lectores incondicionales, que seguro que irán siendo cada vez más. Un saludo.

    ResponderEliminar
  12. Suerte que tienen algunos(as) al tener lectores incondicionales. Yo no sé si tengo lectores o compran mis libros para coleccionarlos en el Kindle. El asunto es que los compran y podría decir que con eso me conformaría si no fuese por que me encanta ser leída. Eso de "enganchar" tiene su historia, ya veo que el "anzuelo" es muy útil para "entrampar" al lector. Algún día escribiré como los grandes, digo yo. Mientras tanto lo haré como "yo misma".

    Me ha encantado el humor que destila tu artículo, Antonio.

    Besos,
    Blanca

    ResponderEliminar
  13. Toda la razón, B.A., Isabel. Pero, de vez en cuando, encuentras un tesoro,ese autor de verdadero talento, esos que enamoran con su prosa; y en este caso, está en las librerías. Se llama "La Piel del Camaleón", de Yolanda Regidor, editado por Arcopress, y os aseguro que es una auténtica pasada. Acabo de leerlo y he recuperado ese ansiado placer de la lectura.

    ResponderEliminar