viernes, 25 de enero de 2013

Amazon: estrategia ganadora


    
  El desembarco de la empresa de Jeff Bezos en España ha empezado a mover las aguas de la edición digital, muy estancadas hasta entonces en nuestro país. En unos pocos meses, los autopublicados, la “Generación Kindle”, los escritores sin editorial y los que querían darle una nueva vida a su vieja novela descatalogada o a un escondido libro de poemas, tuvieron de pronto su oportunidad. Algo empezó por fin a moverse.
   
    ¿Y qué es, a fin de cuentas, lo que ha convertido a Amazon en una empresa tan especial? Lo que empezó en 1995 siendo una simple librería online se ha convertido al paso de los años en un gigante empresarial a nivel mundial, con una facturación que en 2011 ascendió a casi 50.000 millones de dólares, y que continúa imparable su expansión. ¿Dónde está el secreto?

    Entré en contacto con Amazon a finales de los años 90, más por curiosidad que por otra cosa. Siempre me ha gustado patear librerías y bibliotecas para ojear el objeto-libro: portada, contraportada, leer algún párrafo… Descubrí que por Internet podía hacer algo parecido (a falta del aspecto táctil), sin necesidad de salir de casa. La ley del mínimo esfuerzo. Ese fue su primer punto a favor. Pero lo que realmente distinguía a Amazon de lo que pudiéramos considerar el “escaparate virtual” de una librería con servicio a domicilio, era su increíble fondo bibliográfico. No sólo superaba en eso a las librerías locales, tan dependientes del espacio físico en sus anaqueles, sino que, mediante una extensa red de contactos con librerías de segunda mano, ofrecía acceso a un auténtico “río Amazonas” de libros antiguos, de ocasión y descatalogados. Así conseguí, por ejemplo, un raro ejemplar de “Two Studies in the Theology of Bonhoeffer”, de Jürgen Moltmann y Jürgen Weissbach, que necesitaba cuando estaba haciendo la tesis doctoral (sobre la cual correremos un espeso velo de silencio). Pude conseguir el volumen, publicado allá por 1967, de una librería de pueblo en Charleston, USA, a través de Amazon. Conserva todavía el sello de la Kanawaha County Public Library (cómo salió de la biblioteca y fue a parar a la librería es algo que aún me intriga). Ante tales facilidades para poner en contacto libros y lectores, Amazon se convirtió, en la medida en que me lo permitieron mis finanzas, en un proveedor habitual de letra impresa en el hogar.

     La revolución del libro digital, liderada también por Amazon con su Kindle, no ha hecho más que afianzarme en la opinión que tenía de la empresa : te ofrece la posibilidad de que publiques tú mismo la obra, sin intermediarios; te ofrece unas ganancias del 70 % (aunque en realidad lo normal es el 30 % de un precio que suele ir de los 0,89 a los 2 euros; en todo caso superior al 5-10 % de lo que el autor gana con las editoriales tradicionales); te presenta un público potencial de millones de lectores y te engancha a una plataforma semi-cerrada como es Kindle. Todo ello aderezado con historias de éxito al estilo de John Locke y Amanda Hocking: varios centenares de autores españoles sentimos inmediatamente que los siguientes íbamos a ser nosotros, faltaría más. Todo estaba fríamente calculado: el escritor se convierte de facto en agente comercial de Amazon; de cada euro que consiga vender dando la brasa a amigos, compañeros, seguidores de Twitter y público en general, Bezos se queda 70 céntimos. El pone el sistema informático y el ránking –ambos manifiestamente mejorables, todo hay que decirlo-, y el escritor de a pie hace el resto. Cuántos lectores electrónicos Kindle se habrán vendido en España simplemente porque a los autores que publican en Amazon, más versados en estas novedades tecnológicas, un amigo o familiar les ha preguntado: "¿Qué lector electrónico me aconsejas?" Por no hablar de los que directamente obligan a comprar el lector; como el caso de mi cuñado, que no ha tenido más remedio que adquirir el correspondiente Kindle para poder leer mi novela y que un servidor dejara por fin de darle la tabarra en todas las reuniones familiares. El autor lleva los lectores a Kindle y el Kindle a los lectores; luego, lógicamente, se quedan ahí, seducidos por la facilidad de uso y los bajos precios, amén de que hay que amortizar el aparatejo. Lo cual significa más ventas, que atraen a más autores, deseosos, como Francisco de Orellana, de conquistar también el Amazonas. 

    Estrategia ganadora, está claro. Lo que aún no me explico es por qué, con lo listos que somos los españoles para lo que queremos, esas cosas sólo se les ocurran a los americanos.

19 comentarios:

  1. Buen resumen del capítulo, Antonio.
    Y por fin me voy a sumar al juego! En breve publico! qué ganas.
    Oye, dices que se quedan el 70%?? he leído mal??

    un abrazo!
    Chris.

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    1. Si vendes el libro a un precio entre 2,99 $ y 9,99$, ellos te dan el 70% y se quedan con el 30%. Por debajo y por encima de esos precios, los porcentajes se invierten. Pero, claro, si pones un precio por encima de los 3 dólares, vendes tan poco que no compensa... Es otra de las cosas a tener en cuenta.
      Me alegro de que vayas a publicar en Amazon. ¡Bienvenido al club y mucha suerte!
      Un abrazo.

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  2. Las ideas innovadoras siempre ocurren por estos lados, Antonio. Recuerda que los americanos siempre se unen a las guerras cuando ya son decisivas. El espíritu pionero y aventurero europeo fue lo que hizo posible que América fuese fundada por un grupo de gente innovadora. Y eso no ha cambiado.
    Por aquí se celebran las buenas ideas, en España se las torpedea o ridiculiza. Es la gran diferencia.
    Amazon es una empresa pensada para retroalimentarse. Los que estamos dentro de ella, los americanos, nos servimos y utilizamos de manera innovadora, sin tapujos de ninguna especie, los otros la ven como una mala competencia, como un estorbo, como una empresa que se aprovecha de sus "esclavos". Nosotros la utilizamos sin complejos.
    Por eso estas cosas solo se les ocurre a los americanos.

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    1. Tienes toda la razón, Blanca. Las oportunidades están ahí... pero nosotros, en vez de aprovecharlas, ponemos trabas y criticamos. Y así nos va. También pasa con Amazon: que si los precios por los suelos, que si leer con Kindle no es lo mismo, que si no sabes lo que te vas a encontrar...
      En todo caso, yo me alegro de que las posibilidades se abran y ya no podamos echarle la culpa, como siempre, a otros (las editoriales, los agentes...) Yo cometo los errores y yo los pago. Tendremos que acostumbrarnos a eso.
      Un saludo y feliz fin de semana, Blanca.

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    2. Sí, tienes razón en eso.
      Buen fin de semana a los dos!

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  3. ajajaja, Blanca tiene razón. Aquí nos quejamos de todo. Yo pienso que el sistema (llegamos a la teoría conspiratoria) está horriblemente montado. Ahora, como piezas del engranaje, hay que sacarle provecho como podamos, que bastante nos exprimen "ellos".
    En el caso de Amazon... bueno, como español y quejica por naturaleza, hay muchas cosas que no me gustan. Que sea yanky, chino, español o finlandés me da igual. Al final es un ricachón el que se forra (a nuestra costa, ajajaja), así que mi problema no es ése.
    Pero es que cada vez voy oyendo (leyendo) más cosas que no me gustan...
    el 70% si lo pongo a menos de 3€!! quién iba a comprarlo por 3€?
    Pensaba dejarlo aproximadamente a 1€... 30 céntimos por venta?
    Esto sigue sin gustarme cómo funciona...
    Lo siento Blanca, soy español y me quejo, jeje.

    En fin, quiero jugar, no? habrá que jugar...
    Dadme unos días.

    Saludos a ambos!!

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  4. Excelente reflexión, Antonio. Estoy contigo en que los españoles somos listos, pero nuestros mejores cerebros están fuera, y ahora más que nunca. Es la gran diferencia con Estados Unidos, que acoge investigadores, aprovecha sus ideas e innova. Ni siquiera Amazon.es resulta comparable con Amazon.com: ofrece menos servicios y de peor calidad. Pero bueno, irá mejorando, y los autores independientes con ella. Y, por cierto, yo también he comprobado que Amazon vende antiguos libros míos publicados en papel que según la editorial están agotados años ha. ¿Cómo lo hace? Ah, es un misterio, aunque yo tengo cierta idea. Pero para qué hablar... Ahora soy autora independiente. Carmen Martínez Gimeno

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    1. Gracias, Carmen. Amazon, como todo, tiene sus ventajas y sus desventajas. El problema principal, a mi modo de ver, es que funciona casi como un monopolio, no hay nada más que ver las respuestas que da el servicio de atención al cliente a los autores, la opacidad sobre sus problemas informáticos, etc. Le haría falta un poco de competencia a su mismo nivel, que hoy por hoy no tiene en España.
      (Por cierto, tengo tu "Nada del otro jueves" en el iPad -yo soy un GK sin Kindle; a ver si le puedo hincar el diente pronto). Un saludo.

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  6. Eso digo yo, Antonio. Con lo listos que somos.... lo bueno es que al menos nos podemos beneficiar de ello, y los autores autopublicados tienen la oportunidad de darse a conocer en todo el mundo.
    Un saludo, y excelente artículo.

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    1. Muchas gracias, Miranda. Yo estuve varios años esperando a que saliera un competidor a Amazon para los libros en español, así que me alegro de que los autores puedan acceder a una plataforma de este nivel para autopublicar sus libros. Un abrazo.

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  7. ¿Los españoles listos? A ver qué hicieron los profesionales del mundo del libro con toda su experiencia ante el mayor avance conocido en difusión de cultura y conocimiento... ¿Cuál fue su propuesta...? Ah, sí: LIBRANDA!!!!

    Se tienen merecido lo que les va a pasar de aquí a unos años o décadas, que la gestión digital de los libros en español va estar en manos de un empresa americana. Y lo triste es que es mejor así, porque aquí no tienen ni idea de hacer las cosas remotamente bien.

    Tuvieron mínimo dos años para aprender a hacer un tienda de venta de libros digitales que cualquier estudiante de primero de carrera programa en 2 semanas. Siguieron con su política de precios, con el DRM... La lista de estupideces es interminable. ¡Y ya había un modelo funcionando que iba a venir antes o después! ¡Es que no supieron ni copiarlo!

    Ni esforzándose se lo habrían puesto más sencillo a Amazon.

    Y ahora... ¡a quejarse de la piratería o de cualquier otra excusa! Lo que sea menos reconocer errores, aprender y hacer las cosas bien.

    Tenemos unos profesionales dignos de envidia en España.


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    1. En efecto, yo he estado unos cuantos años esperando a que hicieran algo parecido para España y los países de habla hispana. En ese sentido, Amazon nos ha dado margen, pero al final han sido ellos mismos los que han creado la necesidad y los que han venido a satisfacerla. Al final tenemos lo que nos merecemos...
      Un saludo.

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  8. ¡Qué entrada más interesante Antonio, gracias!

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  9. Los españoles no tenemos paciencia con los negocios, nos gusta que los resultados sean inmediatos y por eso somos incapaces de crear estrategias de crecimiento a largo plazo. A veces observamos demasiado los resultados de los demás para ponerlos a la práctica y entonces, ya es tarde.
    Añadir, al magnífico artículo, que la entrada de autores "indies" ha supuesto que las editoriales bajasen los precios de los libros electrónicos. Amazon ha conseguido hacerlo.
    Enhorabuena!

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    1. Pues sí, Josep. Cuando los españoles hemos creado algo nuevo y exitoso, la primera tentación es venderlo y ganar dinero. Casos como el de Zara deberían ser la norma, y no la excepción.
      Gracias y saludos.

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  10. No voy a hablar de libros, de eso ya habéis hablado (claro, si no hubiera tardado cuatro días en llegar...) sino de lo que creo que es la clave para que Amazon funcione, y lo voy a ejemplificar con algo que me ha pasado a mí.

    Hace unos días compré un GPS. El precio era inmejorable y en dos días lo tenía en casa. Como soy una alborotada, no me fijé que en las especificaciones había un CE que significaba Europa Central, y me llegó sin mapas de España y sólo hablaba alemán. Vamos, que no me servía de nada.

    Entré en la página y enseguida lo tenía todo listo para devolverlo. Han tardado bastante menos de lo que me ponían como plazo para la devolución del importe y ayer mismo, dado que ya tenía mi dinero de vuelta en mi cuenta, volví a comprar un GPS. ¡Ya me ha llegado! En 24 horas lo tenía en casa y eso que no elegí ningún modo de entrega urgente.

    Esa facilidad para el comprador es lo que creo que es la clave para que funcione. Y otra cosa. Cuando no encuentras un libro de texto fuera de temporada por ninguna parte, ellos lo tienen. Me pasó con el de francés. ¡No puedo decir nada malo de Amazon! ¡Si hasta me dejan poner ahí mis novelas y me pagan por ello!

    No sé si seríamos capaces de copiar.

    Besos

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