Mientras estudiaba Magisterio, recuerdo que una de las tareas que más nos imponía
en la clase de Literatura Española era el comentario de texto. Por mucho que leyera
y releyera el manual de Lázaro Carreter y Evaristo Correa, “Cómo se comenta un
texto literario”, la empresa superaba con mucho mis fuerzas. Para mí, leer
consistía simplemente en leer. Y punto. Consultar datos históricos, localizar
el texto, el género literario, analizar el argumento y distinguir la estructura
de la obra, el análisis de la forma… Todo ello me recordaba la labor de un arqueólogo
que datara la fecha de construcción de un castillo, la disposición de sus
aposentos, el árbol genealógico de sus moradores… cuando yo lo que quería era,
precisamente, vivir el asedio y la aventura que habitaban tras sus almenas.
Leyendo “Otras inquisiciones”, de Borges, descubrí que comentar un texto
podía ser otra cosa. Que una obra literaria tenía más de un nivel de disfrute;
que la investigación, la comparación con otras obras, la búsqueda de
significados, connotaciones y relaciones ocultas era también una aventura, no
inferior a la propia lectura del libro. Lo malo es que no he podido ir más allá
de Borges, temeroso siempre de volver a encontrarme con análisis académicos y
tecnicistas de las obras que tanto me habían gustado. Así desde aquí hago un
llamamiento: si alguien sabe de algún libro “metaliterario”, donde el
comentario de textos se haga literatura de la buena, le agradecería de corazón
que me lo hiciese saber.

Yo creo que los escritores son los artistas más analizados y a la vez menos comprendidos. Muchas veces los textos son hechos de pedazos de idéas, son reciclados, retocados hasta que quedan bien. ¿Cómo alguien puede analizar correctamente algo que surge así? Sin embargo lo hacen como si fuera fácil meterse en la cabeza del escritor. Parece que olvidan que los escritores son unos mentirosos (en los textos), y están años perfeccionando su arte. Hay que tener en cuenta que la mayoría miente cuando le preguntan cómo escribe. Se puede escribir por instinto artístico sin tener ni la más mínima idéa de cómo se comenta un texto. Francamente me parece que el comentario de textos es una parte estéril de la literatura.
ResponderEliminarSaludos.
Entiendo perfectamente tu inquietud Antonio. Por esto es que te recomendaría la lectura de los cursos de literatura (rusa y europea) de Vladimir Nabokov y "Gramática de la creación", de George Steiner. También hay un librito que es una joya que es "Carta de Lord Chandos", de Hugo von Hofmannsthal. Hay una edición de Alianza que incluye "La herrumbre de los signos", de Claudio Magris. Un fuerte abrazo.
ResponderEliminarMuchas gracias, Antonio. Tomo nota; necesito rellenar de alguna manera esa laguna en relación con la crítica literaria. Un abrazo.
EliminarNo tengo nada que recomendarte. Odio los comentarios técnicos de los textos, de cualquier tipo, ya sean literarios o periodísticos, ensayos o poemas porque en literatura, la búsqueda de la "verdad" es una utopía. ¿Quién me dice que lo que yo interpreto no sea tan válido como lo que interpretas tú?
ResponderEliminarSi la literatura es despertar emociones en el lector, analizarla pormenorizadamente es destruir su esencia, sobre todo si juzgan que lo que tú sientes no es lo correcto.
Un beso
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ResponderEliminar¿Te pueden servir "Criticar ficción" y "Escribir ficción"?, los dos de Edith Warton y publicados por "Páginas de espuma".
ResponderEliminarPuedes pasarte por una librería y hojearlos, a ver si llenan tus expectativas.
Un abrazo.